Hacia la mierda.
Después de mil comentarios cara a cara ya me puedo dar cuenta de que este blog no le gusta a casi nadie. Que muchos piensan que lo que escribo son rayotes de escoria como yo. Pero si alguien lo dudaba, si, lo son. Son mis sentimientos, y si yo estoy rayado de por sí, mis sentimientos escritos lo estarán igualmente. Me da igual si nadie entiende las historias que escribo, ni si no se comprende quien es Nomada, ni porque me reflejo en un caza vampiros que no para de dudar. Y aún menos me importa que todos viesen en mí a un pringado cuando escribía cosas más sentimentales, ni si algunos dicen de mí que estoy loco y enfermo por escribir esto. No escribo esto para que la gente me halague, ni siquiera para que la gente me entienda. Lo hago para que si a alguien le interesa sepa quien soy y cual es mi enfermedad. Relato una serie de historias para tener donde visitarlas yo mismo, y sentirme orgulloso de tener un espacio propio y de mantenerlo, aunque siempre sea lo mismo y nadie lo entienda. Le puse un fondo negro y letras blancas porque me gustaba verlo escrito así, no porque pensase que a la gente le fuese a ser más fácil leerlo. Pensad que mis relatos son escoria mal escrita, basura ilegible, y que yo estoy enfermo como lo demuestran mis palabras. Pensadlo y desapareced, no hace falta más. Si es al contrario, gracias y bienvenidos a mi mundo irreal, estúpido y poco comercial. P.D.: Por sí alguien lo cree, no me considero un Dios ni nada por el estilo. Soy un ser más, con gustos propios y con sueños extraños, poco parecidos a la realidad. Saludos. Hkr0n1kl3z
A abstract week
Una semana extraña, abstracta. Todo ocurre y es como si se diluyese en mi pensamiento, pero sin reacciones bruscas, todo tranquilidad, todo quieto. Las risas con los colegas son de corta duración, y ni siquiera se graban del todo en mí. No se en que pensar, directamente no pienso en nada en particular. Floto entre nubes y rápidas reflexiones sobre mi entorno, y solo queda una historia en mí, que es la escrita anteriormente. No sé que significa, dudo mucho en ella, y quizás haya sido grabada en mi subconsciente por un sueño que se repite, y no comprendo ni con los sentimientos, más incomprendidos aún. No me importa el pasado, y no tengo ni idea de que significa el futuro, y si como lo quiero vivir tiene algo que ver con esos sueños… ¿Alguien sabría decirme por qué no comprendo nada?
Historía incomprendida
“Me recolocaba una vez más el pelo. Mi coleta dejaba sueltos algunos mechones de pelo, los cuales intentaba poner encima de la oreja para que se mantuviesen fijos. Esperaba la llegada de las dos personas a las que esperaba. Siempre se queda con un grupo determinado de gente, de suficiente cantidad numérica como para salir a hacer algo, pero la mayoría de veces acuden menos de la mitad de los previstos. Me ocurría casi todas las veces, y por coincidencia o no, acudían todos cuando yo no lo hacía por indisponibilidad. Pero allí estaba, esperando a dos de mis mejores amigos, que eran los únicos que me acompañarían aquella tarde. La espera se hace larga, la lleves como la lleves, por lo que los diez minutos de tardanza que llevaban los dos, se me hicieron bastantes más largos de lo que eran. Mirando el ambiente de aquella cafetería, lugar de encuentro de los últimos dos años. Nada que destacar, todo percibido por una pasividad máxima. Entran los dos, ella y él, separados por una frontera de discordia, una diferencia absoluta que no les une demasiado. Se sientan tras saludarme. Ella me saluda. Siempre lo hace, deleita mi mirada con su sonrisa pura, agradece dora de mi cariño y aprecio a ella. Pedimos nuestras bebidas: un café del tiempo para él, un granizado de limón para ella, y mi capuccino habitual. Descubrimos aquel lugar hacía dos veranos, los tres que ahora nos sentábamos en una de sus mesas, y desde entonces casi todos los meses quedábamos al menos un día para ir allí, por lo menos como lugar de inicio, para después movernos según la corriente. Era ya casi verano. Los veranos ven a la gente cambiar, y es una época a la que cuando se llega uno se da cuenta de los cambios. Más de cuatro veranos nos habían visto estar juntos, y ahora parecía que nos separábamos después de todo. Solo quedábamos nosotros tres, con nuestras bebidas en mano, y mirándonos a los ojos. Preguntando y conversando sobre nuestras actuales vidas se pasó una hora en el reloj. Nadie negaría que el cambio se había realizado, e incluso entre él y yo, que tantos hobbys compartíamos, se producían silencios incómodos, donde pensaba cada uno como recuperar la conversación, obligados a no dejar que el silencio dejase notar nuestra separación. Yo lo notaba, pero lo que más me hacía pensar es en mis dudas. Las dudas de ella, las dudas que nunca comprendería. La conversación se encaminó en temas amorosos, y tras minutos de conversación respeto al tema me levanté. Saqué el dinero justo de mi bolsillo y lo dejé en la barra. Atónitos los dos pronunciaron mi nombre mientras abandonaba el establecimiento y una lágrima se desarrollaba en mi ojo hasta crecer por mi mejilla, y morir en mi boca. Quizás la quería más que ha nadie, quizás no, pero no podía decir nada. La amistad se acaba, y mejor no sufrir, solo olvidar.”
Las perversiones de Nomada
Nomada salió de su cueva. Respiró el aire que se acumulaba entre los árboles, y vio diferentes insectos y criaturas sitiadas en aquel rincón de la montaña, oculto entre árboles sombríos. El habla de los pájaros despertó una vez más en él las ganas de andar, de vivir, de caminar por el sendero que la vida le marcaba. Recordó viendo aquel grisáceo cielo las imágenes que perturbaron sus sueños, y que se repitieron una y otra vez. Si cualquier experto en psicología hubiese visto sus sueños, los hubiese calificado de perversiones. Según el diccionario, una perversión es una desviación sexual, por lo cual, ¿dice que el sexo es un camino recto? ¿Y aquel que se desvía de ese camino recto es un pervertido? ¿Y cuáles son las características de ese camino recto? Si lo piensas, ese camino recto deberá ser el de la heterosexualidad entre dos adultos únicamente y de sexos opuestos. Tal y como se comprende, ¿es la unión de dos hombres o dos mujeres, la relación de dos menores, de tres personas o alteraciones semejantes una perversión, algo fuera del camino de la sexualidad? Nomada, en sus años de continuó desplazamiento por pueblos y villas, oía en ocasiones a gente conservadora llamar degenerado o pervertido a un homosexual por su tendencia sexual. A Nomada le ponía de los nervios estas calificaciones, él que tenía un ideal de libertad en todos los aspectos, y sobretodo en el sexual. A veces, sufrir una perversión, sería definido por él como algo que te atrae y seduce, mientras que tu conciencia y remordimientos se niegan a reconocer esa atracción. Tan simple como sentirse atraído por alguien, que según las leyes generales de la sexualidad natural, no deberías, es algo que pesa como si fuera un pecado, o mejor dicho, una alteración de las leyes establecidas. Pero realmente no hay muchas leyes establecidas respecto al sexo, y las que hay también se pueden alterar mientras sea de mutuo agrado, o acordado entre todos los que colaboran en la relación. Pero Nomada se sentía pesado caminando con las imágenes de su perversión encima, de aquel deseo que tan cerca tenía del alcance de su mano, y que tanto miedo le daba tenerlo. Miro en cielo una vez más, y vio que entintado en oscuridad como el reflejo de sus sentimientos, se disolvía entre el una claridad mayor, propia del sol, del corazón puro que con sus rayos fraccionaba aquel cielo de pensamientos perversos. Nomada, sentándose en una roca entre lagartijas y seres de seis e incluso ocho extremidades, miro fijamente en el cielo, sintiendo un alivio por una posible salvación de su alma, corrompida por los sueños.-Canción para escuchar: “Chop Suey!” de ‘System of a down’.
Nomada
Hacía siete meses que dormía. No había abierto los ojos ni para dejar los sueños a un lado, de los cuales tuvo millones. Sus ojos pegados, y entre sus pestañas un suave pegamento que las unía. De entre las grietas que había en aquella habitación, habían entrado bichos de diversos tipos: arañas de tamaños sobrenaturales que permanecían en la profundidad de los armarios; gusanos comiendo de la suciedad acumulada debajo de mi cama; criaturas de cuerpos deformes, con caras indistinguibles que se alimentan de los gusanos que no están ocultos en la oscuridad de los rincones y huecos. Y lagartijas que trepaban por las paredes y desde el techo golpeaban con sus largas y escamosas colas al dormido, despertándolo al fin. Nomada se despertó y creyó estar en el infierno. Creyó haber muerto en sus sueños. Sus músculos dormidos y su cuerpo cubierto de una gruesa y honda capa de polvo. El pelo graso y lleno de restos de a saber que cosas sucias y asquerosas. Insectos diminutos comiendo la roña acumulada en sus pies, manos y cuello. Escupió el polvo de sus labios, y empezó a mover los dedos, ejecutando un ejercicio parar estirar sus brazos y despertarlos, dormidos y rígidos por el largo sueño. Abrió con dificultad sus ojos, cerrados con el candado producido por la cera, y vio entre las sombras de las lagartijas un rayo de claridad entrando en la habitación de aquella oscura y oculta cueva. Vio la libertad en aquel rayo, dejar de ser esclavo de los sueños para poder volver a caminar entre los senderos montañosos que bordeaban la cueva. Respiro profundamente después de meses sin sentir el aire de la habitación, lleno de polvo, y luego, aguantándolo, lo tiró con fuerza, saliendo de su boca un grito que hasta había echo correr al más grande de los ogros que merodeaban por la zona. Las lagartijas salieron corriendo por las grietas del techo, mientras los bichos raros salieron por la puerta mientras gritaban de angustia. Volvió a cerrar los ojos y se carcajeo de su dolor corporal. Pero estaba despierto. Nomada, el caminante de las montañas, el cabalgador de insectos y el aniquilador de bestias hacía renacido de entre la basura enterrada de su cueva. La imagen de sus sueños se borraba, y solo deseaba salir afuera. Nomada quería ver la luz del sol reflejándose en su espada de doble filo. Quería ver una y otra vez, su sombra en el suelo, y el andando sin dolor en las piernas, ni mierda en los pies. Nomada, vivía de nuevo, despierto ya en la habitación de su cueva.
-Canción para escuchar: "Sweet Lullaby" de 'Deep Forest'
¿Matando de nuevo?
Volví a aquel círculo de personas reunidas en la oscuridad protegida por la sombra de los árboles, donde algunos conversaban casi susurrando como víboras, y otros empleándose al verbo referente a la droga. Más que personas, debería haberlos mencionado como seres superiores, seres fuertes de carácter y mente, astutos e inteligentes, sabios y crueles. Vampiros llamados vulgarmente. Eran mi grupo de esas semanas de rabia, pero debía acabar. Planeando escritos del día siguiente, decidí que debía acabar. Pero no lo demostré inmediatamente, deje pasar. El momento llegó. La discusión oportuna y con el pretexto necesario para avanzar manos para separar su cuerpo el mío, y preparar fuerzas por si los movimientos se volvían más bruscos. Manos en la cara, fuertes empujones, hasta que su primer golpe, poco preciso, llego a mi pecho, mal sitio para sorprender. Golpe en la mandíbula y defensa con el codo a la respuesta. Su otra mano buscando entre su fino abrigo la arma que empuñar, mientras en reflejos yo hacía lo mismo, estirando con dos dedos de la “corta-sangre”, daga de filo claro, que reluce bañada en sangre con la luz de la luna, y que se seca en cenizas. Empuñar rápido y parar su corte clavándole entre muñeca y mano toda mi daga. Miro a sus ojos, controlados por la droga, y con el miedo creciendo en sus pupilas, viendo en mi cuerpo a la sombra de la muerte. Puñetazo directo en la mandíbula y posiblemente con el colmillo dañado. Inutilizada su espada, rasguño en el estomago para inquietar su defensa y luego patada en el estomago. Sacada la daga dirigirla al pecho, amenazando con un pulso raramente rígido la posibilidad de matarlo. Siento cuatro espadas ya desenfundadas señalándome y con sus reflejos visibles a mis ojos. Técnica de escape, convertido en aire, sin que sus filos se hayan cruzado entre sí antes de que ya no esté. Eso sí, el otro si que ardió y sus cenizas avisaron a los portadores de los cuatro filos. He perdido dos vidas, recuperar la primera no será tan difícil con la ayuda de algunos.
-Canción que escuchar: "Confusion" de 'Cycle'.
Entre seres diferentes...
El sentimiento de culpa había sido arrastrado por los licores rojizos que me habían ofrecido saborear. Mi comportamiento era de lo más impertinente desde que había roto mis pactos. Actuaba como un reflejo de sus caracteres superiores. Caminaba entre ellos, los escuchaba e incluso en ocasiones mantenía escuetas conversaciones. Mi forma de ser había cambiado, conseguía día tras día los propósitos que me fije el día que besé por primera vez a aquella vampiro y era respetado en un ambiente de disimulo y discreción. Pero que razones me permitían comportarme de una forma que no agradaba a la gente a la que importaba, y mucho menos a mí. Que satisfacción me producía meterme rayas de polvo de nube, y en sentir a mis pies a toda una belleza vampiro de cuerpo seductor, pero que nunca me había atraído de forma psíquica. Me relacionaba con su cuerpo, no con su mente, y eso, a la larga, me daba más dolor que placer. Satisfacción y placer, palabras que se definirían como la recepción de lo que a uno le agrada y las sensaciones que esto provoca. Ambos sentimientos eran frustrados en mí, y ahora esa frustración arrancaba de mi interior aquellas ideales de venganza que de nada servían y los tiraba al exterior. Quizás con un baño en cenizas, revuelto en sangre, toda esa maldición acabaría desbocando al futuro que continuaría con el camino de siempre, pero con nuevos senderos.
Senderos recuperados.
Me acuesto cada día con la certeza de que me levantaré solo para poder recorrer las montañas que rodean mi guarida. Montado en mi caballo de metal, con sus dos ruedas y con cabeza de manillar, me esfuerzo por ver paisajes que no me había dejado ver el descuido. He dejado pasar mañanas enteras por ver el ordenador cada segundo, sin tener que observar ni en que dedicar el tiempo. Los estudios recorren mi mente pero me preocupo más por no dejar de recorrer nuevos parajes, para no dejar pasar mi vida, para aprovechar cada suspiro de aire que tomo, cada nube que observo en parajes que ojalá pudiese mostrar. Conversaciones vienen a mi mente por cada árbol que veo en las montañas que acunaron mi inocente infancia. Viajes de pequeño agarrado a la mano de mi padre, que ahora recorro sobre dos ruedas, respirando cada recuerdo que me viene a través de esos aires. Poder mostrar sentimientos como se muestran los paisajes, y tener que volverlos a guardar en el cajón que tiro una y otra vez en los acantilados, mientras corro a seguir circulando por la carretera de la vida, sin que vuelvan a mi para aprisionarme. Palabras resuenan en las montañas, las repiten los pinos, y mis oídos se hacen los sordos, ya solo quiero sentir con mis ojos. Solo huelo en las montañas que me inundan, de aire suave mis sentidos.
Seres superiores...
No puedes intentar agradar a alguien sin ser abofeteado. No hay razones para que te eviten y desprecien, pero no entienden, no quieren entender, no quieren saber. Arremeten contra lo desconocido y golpean el culo a alguien nuevo que les sonríe. Creen que no tienen porque soportar tu saludo, ni creen que deban hacer nada por ti. Sus comportamientos son egoístas y desagradables, aunque son sinceros. Superiores o no, creen que les debes un respeto, un silencio cuando camina a tu lado, o no mirarles si te cruzas con ellos. No bajan la mirada y tu debes hacerlo si les ves. Si conversas con ellos, intentan agredirte con sus palabras sinceras, y demostrarte lo débil y inferior que eres. No les hace falta la fuerza para demostrar su poder, y si les pides que la empleen se niegan, se la estiman demasiado. Pero contestadas sus palabras con silencio, contrarrestadas sus miradas con el desprecio reflejado en las pupilas, y a una acción de violencia se les devuelve con un estado de indiferencia, es cuando te dejan de subestimar, e incluso te temen. Temen a las inexplicables cuestiones que se formulan por tu quietud o por el desprecio de tu indiferencia. Han encontrado rivales. Rivales que caminan entre ellos, y cuyo comportamiento es similar, incluso más silencioso y precavido que el suyo. Te toman de su lado, sin haberte preguntado, sin pensar en que es lo que quieres que piensen, lo que quieres que crean antes de que el débil, la escoria, el desecho, tumbe al ser superior. Al ser “fuerte”.
Solo un domingo...
Bueno, me he propuesto escribir hoy unos cuantos posts, como para abrir una nueva etapa que ya venia inaugurándose desde tiempo atrás. Hoy ha sido un día suave, de esos que no aportan demasiado pero que sirven para concretar la sencillez y tranquilidad llevando a una sensación de felicidad inexplicable. Levantarme no muy tarde después de la típica noche de “tranquis” de ayer. Escuchar la BSO de la película “El club de la lucha”, recién llegada a mi filmoteca preferida. Dibujar un poco del estancado cómic “Entre birras y petas” que estoy creando. Hacerme la comida. Preparar algo para una sola persona, con lo triste que eso puede resultar. Ver una película demasiado comercial, y escuchar el teléfono sonar. Todo cambia tan rápido que no puedes hacer nada más que respirar hondo e intentar no hundirte en lo profundo, sin poder salir a la profundidad del día a día. Estudiar dibujo técnico y ver una teleserie, nada más. Un día corriente, completamente solo en mi cueva y solo escuchando la voz que me habla por el auricular. Un momento de paz, un día sin más. Tranquilidad antes de la tormenta, la mente en blanco antes de ponerse a reflexionar, evitando ponerse enferma al observar lo mal que puedo acabar. Día que acabará de forma distinta a la cual empezó, y que no me preocupa. ¿Qué más da? Conoceré lo que me depara el futuro cuando publique este post, para variar. Saludos, si nada más. Para nunca jamás.
Como escribir un comment...
Haber, tras la demanda que he recibido pidiendo una explicación para poder dejarme un comentario, he decidido explicarlo aquí, en un post, para que se os haga más sencillo. Lo primero de todo seria recibir una cuenta de blogger, la cual podéis coger gratuitamente en www.blogger.com . Una vez tienes tu cuenta, que no creo que sea necesario que os explique como creárosla, luego os metéis en este blog, y una vez en el post en el que queréis opinar o dejar un saluda, al final del post encontrareis la hora a la que fue posteado, por quién y al lado “comments” con un numero al lado, donde debéis darle. Entonces os volverá a salir ese post unicamente, y debajo los comments que tiene, y si no tiene pues nada. Y debajo de los comments aparece una opción de Post a comment (escribir un comentario) que elegiréis si queréis opinar. Entonces ya os saldrá un tipo de página diferente, con un recuadro en el que podréis escribir el comentario, y luego la opción de poner vuestra cuenta blogger. Luego solo debéis darle a “Login and publish” y el comentario quedara expuesto en mi blog. Bueno, gracias y haber si dejáis caer alguno de estos por aquí. Saludos a todos. Hk0n1.
Inquieto y en blanco...
Mil movimientos, mil posturas que buscan una comodidad inalcanzable. El aburrimiento e inactividad provoca una inquietud que se manifiesta en mis acciones: rascarme el grasiento pelo o la pierna por suaves picores, hacerme una coleta en el pelo o garabatear en una hoja de papel con mi lápiz. Morder el bolígrafo que ni siquiera utilizo u ponerme y quitarme una camiseta. Acciones sin causa ni objetivo. Convierto alambres en representaciones de serpientes o gusanos que enredan su cuerpo. Mil pensamientos pasan por mi cabeza y son de corta permanencia. Solo suenan los suaves ruidos que provoco y la canción que suena en los altavoces, esta vez una cualquiera del disco “Week on the rocks” del grupo Cycle. Las paredes del estudio se acercan a mi espacio y me arrinconan, me siento prisionero sentado en una silla enfrente de la computadora, esclavo del aburrimiento. Todo me parece normal y raro como yo mismo. Raro por la forma inusual de ver las cosas: espejos retorciéndose al ver mí engordada figura, o dibujos que debería terminar y en cambio miro fijamente, como esperando a que salgan del papel y con su cuerpo de 2D se muevan alrededor de la mesa. Lagartos pegados a las ventanas en su hora de alimentación. Nada me satisface, nada me llena. Qué difícil es entretener mis sentimientos si ya no tengo en que soñar, en quien pensar….
Un buen día de Verano...
El Sol calienta fuertemente la montaña con sus poderosos y veloces rayos. Es hora de que me levante y mire de una vez por la ventana. Hora de que divise los árboles y contemple como están más verdes que nunca. Dejarme acaricia por el aire que entra sin permiso por la ventana y respirarlo sintiendo la naturaleza que ha ido acariciando. Debo sentir mi vida como lo intente doce meses antes, interpretando como la canción "Un buen día":
Me he despertado casi a las diez
y me he quedado en la cama
más de tres cuartos de hora,
y ha merecido la pena.
Ha entrado el sol por la ventana,
y han brillado en el aire
algunas motas de polvo.
He salido a la ventana
y hacía una estupenda mañana.
He bajado al bar para desayunar
y he leído en el Marca
que se ha lesionado el niñato.
Y no me he acordado de ti
hasta pasado un buen rato.
Luego han venido estos por aquí
y nos hemos bajado
a tomarnos unas cañas,
y me he reído con ellos.
He estado durmiendo hasta las seis
y después he leído
unos tebeos de Spider-man,
que casi no recordaba.
Y he salido de la cama
He puesto la tele y había un partido
y Mendieta ha marcado un gol
realmente increíble.
Y me he puesto triste
el momento justo antes de irme.
Había quedado de nuevo a las diez
y he bajado en la moto
hacia los bares de siempre,
donde quedaba contigo,
y no hacía nada de frío.
He estado con Eric hasta las seis
y nos hemos metido
cuatro millones de rayas.
Y no he vuelto a pensar en ti
hasta que he llegado a casa,
y ya no he podido dormir
como siempre me pasa.
Esta canción del disco “Unidad de desplazamiento” de el grupo Los Planetas me trae muchos recuerdos. El verano, tirado en la cama viviendo el día de una forma paralela de como describe esta canción, escuchándola y leyendo un manga, olvidando a aquella que apresó mi voluntad durante cuatro años, mientras ese corazón roto se iba reconstruyendo y dejaba de pensar en ella a ratos. Probando mi recién estrenada línea ADSL con mi gran amigo Félix, y bajándonos archivos mientras comprobábamos la eficacia de la red. Tardes enfrente de un tebeo o del ordenador, viendo entrar por la puerta al recién despertado hermano mayor que tengo y tanto quiero. Días de partidas de Magic junto a mis amigos, y mis primeras noches de desparrame de toda mi vida. Mi primer botellón, mi primer verano en el grupo y las primeras semanas de noches hasta el amanecer. Mi primer intento de conducir, mi primera cerveza y mi primer pedo. Intentaré vivir algo semejante esta vez, pero imposible es que sea igual, si me faltan tantos a mi lado y tantas cosas han cambiado. El verano del 2004 me marcó, lo cambió todo, igual que lo hizo a la larga esta canción, tarde tras tarde en el reproductor.