8.18.2006

Esperando al Invierno

En mis sueños todo era diferente. Todo. Desde el perfume que desprendías por las mañanas, hasta la forma de mirarme. Yo nunca pedí que la realidad fuese una copia exacta de mis sueños, pero solo con haber hallado una simple coincidencia habría sido feliz. Desgraciadamente, nuestra vida no es como esas películas románticas que no puedes dejar de ver. Pero sé que yo no soy Mathieu Kassovitz, ni Bill Murray, ni Jim Carrey, y tú tampoco eres Audrey Tautou, ni Scarlett Johansson, ni Kate Winslet. Y aún menos vamos a interpretar una dulce historia, que no es más que el simple sueño de un ingenuo niño que aún cree en aquello que una multinacional llamó “amor”, y cuya base material es la publicidad, y la abstracta los sueños de los demás como yo. Pero bueno, siempre me ha gustado creer en aquello que, por muy imposible que sea, nadie es capaz de borrar de mi mente. Si alguien lo hubiese conseguido, carecería de sueños y de objetivos que alcanzar. Y mira que han intentado espabilarme a golpes, pero nada, yo tan feliz entre mis sueños. Y sin embargo pienso que es imposible que vaya a vivir un frío invierno en el que me sienta a gusto con el calor emocional que me vayan a proporcionar. Comienzo a no creer, por mucho que quiera, en la preciosa lumbre de la chimenea, a nuestros cuerpos enredados en sabanas de lana y gruesos edredones. No más sueños con tazones de chocolate caliente, ni hirvientes besos con sabor a té. No habrá gotas de lluvia que se cuelen por nuestros cabellos mientras correteamos por bellos parajes. Ni grises ciudades, y aún menos solitarias noches en pareja. Se derritió la nieve con la que rebozarnos, y desapareció la playa donde se perderían unidas nuestras miradas. Se esfumaron las palabras bonitas, las poesías y las canciones tristes sobre sentimientos mutuos. Esta llegando el invierno que destinamos para amarnos, y parece aún mas lejano que lo estuvo hace meses. Y aún así llegaron los días tristes y calurosos, las melodías que riegan la melancolía y las lágrimas secas que nunca brillan. Lo único que quedo es la espera del invierno… sola, incómoda y triste.

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1Escarabajos pensaron

Blogger hkron1kl3z susurro...

Chii... mejor que estar quí, ordenando el cuarto, luego pintarlo, y ahcer un cómic pa un concurso... Arggghh... que pegajosa es la vida en el agridulce hogar.

7:44 p. m.  

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