Un Bonito Final
Hace apenas unos minutos que acabo de terminarme el último tomo de I’’s, del cual ya hablé en el anterior post. Como siempre, Masakazu Katsura ha terminado su obra con un final feliz, aunque quizás no sea agradable para Iori dejar su vocación, aunque según ella dice es por que es más importante para ella mantener el amor de Seto, lo que buscaban ambos desde un principio. La verdad es que no quiero enrollarme contándoos el final ya que os estropearía el manga, el cual si os gustan las comedias románticas os aconsejo. No es ninguna obra maestra, pero si ha conseguido que exteriorice mi sentimentalismo. Bueno, pues eso, que me alegro además la parición final de Itsuki y poco más que decir, pues eso que me ha encantado. Enhorabuena una vez mas, Masakazu.
I''s , un sueño en mi corazón.
Acabo de leer el penúltimo tomo de I’’s, y pronto me podré leer el último. Quiero comentar que el manga me encanta, no solo porque me considero un fan del dibujo de Masakazu Katsura, sino porque además la historia es la que me encantaría vivir en cierta parte. El personaje masculino, Seto, es aquel chico sensible y poco triunfante con las mujeres, algo que ahora mismo yo también simbolizo, aunque también tengo el recipiente de salido de Teratani, aunque pienso que yo también intento ser un buen amigo como él, habiendo llegado a ayudar a un amigo a ir a por la chica de sus sueños, la que coincidía en ser la misma que la mía (así como hace en un momento Teratani con Seto respecto a Itsuki). Luego, las protagonistas femeninas son los prototipos de chica ideal que hay para mi: Iori, la bella compañera de clase de la que uno se enamora locamente, y que coincide con aquel amor que tuve (y que quizás perdura en mis sentimientos). Luego Itsuki, la gran amiga que siempre desee tener, y de la que uno se puede llegar a enamorar. Luego Izumi y Asuo, las dos chicas que acaban completando el grupo femenino de los amores de Seto, una que representa la insistencia y la vitalidad más infantil, y la otra tan honesta como Iori, a la que por algo se le parece demasiado. Todo ese sueño del amor, tan superficial y aparentemente simplón, que hace que uno se enamoré de sus protagonista, y sueñe con algo así, que nunca llegará…. ¿o quizás si? Bueno, lo único que se es que aún nos quedan los sueños, ya que es eso justo, un sueño, pero que ojalá se nos cumpliera.
Una noche más
Una noche más, dibujada con lápiz fino, como un boceto de una noche que nunca llegara a ser perfecta. Mientras escucho el disco “Un soplo en el Corazón” de homenaje a Family, pensamientos fluyen de aquí para allá por mi mente, me entran ganas sobre tantas cosas, que al final es mi cansancio el que me dice que no escriba… Últimamente tenía muchas ganas de escribir algo contra aquella gente que desea tantas cosas que ni siquiera lucha por ellas, solo se limita a quejarse de su desgracia, y de ser alguien desafortunado e incomprendido. Reconozco que yo también a veces me quejo de ser alguien que no tiene todo lo que desea, pero también agradezco aquello que tengo, y no siempre estoy restregándole por la cara mis problemas a la gente, sino que lo miro todo desde un punto de vista en el cual busco mis virtudes, las cuales, aunque según algunos (o muchos) puntos de vista pueden ser escasas, para mi son lo suficientemente importantes para que yo pueda ser un punto y seguido en el infinito escrito del universo. Además del carácter pesimista que puede llegar a tener este tipo de personas, son desagradables con la gente que les ofrece ayuda, y para colmo, no hacen más que lamentarse de sus desdichas, sin intentar siquiera buscar un hueco por el que se pueda huir de esa tormenta de problemas en las que esta metido. Yo hubo una época en que me inclinaba más a ese tipo de ser, ahora espero estar haciendo lo correcto para cambiar. Recuerdo como si fuese ayer aquel verano del 2003, aquella llamada y aquel sufrimiento que me quemaba tanto por dentro. Aquellas mañanas en las que permanecía tumbado en mi cama, con los ojos cerrados pero despierto, aunque con mi corazón dormido, o mas bien muerto. Y luego las noches, esas largas noches tecleando frente a mi ordenador, o mirando películas en la televisión hasta que el reloj marcaba las seis y media de la madrugada. Aún he guardado aquel diario en el que describí todos aquellos días, y que cada vez que leo, me doy cuenta de cómo me parece que he madurado, y como siempre, en esos malos días, hubo gente a mi lado que me ayudo sin pedir nada a cambio mas que una sonrisa, la que encima tenía que salir de mi boca. Pero recuerdo que no me era fácil en aquellos días lucir una sonrisa, de cómo mis días pasaban sin quitarme esa imagen de la cabeza, y de cómo me moría por dentro día tras día, sueño tras sueño, recordando su imagen, recordando aquella llamada, aquel sentimiento de dolor, el cual ya conocía desde hacía mucho tiempo. Entonces, el ser al que más quiero estaba lejos de mí, aunque siempre estuvo a mi alcance cuando lo necesitaba. Mi hermano siempre me dijo las palabras adecuadas en el momento adecuado, aunque eso tampoco bastaba. Recuerdo esos días, y aún pienso que tendría que decírselo a ella, como hace Seto respecto a Iori en I’’s, el manga que ahora mismo me estoy leyendo, y que por cierto me encanta. Ojalá todo me saliese como a Seto, pero el, es un personaje de un manga, de un cuento dibujado. Esta noche, en la que la luna ya ha hecho medio recorrido por el cielo, un cielo nubloso y más oscuro que en otras ocasiones. Diviso desde la ventana las mismas montañas de siempre, pero esta vez en ellas se entrelazan nubes grises, que hacen que apenas divise el mismo paisaje de siempre, que me recuerda tantas cosas, tantos sentimientos. Sigo aquí escribiendo, ya solo en el Messenger, relatando aquí, mi noche dibujada, o como dice la canción que ahora mismo escucho, la noche inventada.
Un cambio repentino
Mi existencia da giros de 360 grados continuamente, en los que recojo más motivos para desesperarme. Desde la tarde del jueves (la que pase, para variar, en el instituto), he estado sintiendo como mi ánimo se hundía tan rápido como se esfumaba la “limpia” etapa de mi vida que estaba experimentando el último mes y medio. Ya el día acabo bastante cargado, y el viernes todo fue empeorando. Mi ánimo se hundía más y, por momentos, notaba como la rabia invadía mi cabeza mediante gritos de desesperación e ira. Pero, hoy el rumbo ha cambiado repentinamente. Mi enfado se ha ido esfumando, o mejor dicho, se ha ido transformando de una forma extraña en una tristeza que ha ido profundizando poco a poco. Ahora, es cuando más notó que está a llegado al punto cumbre, donde nada puede impedir que esta influya en todos mis pensamientos. Mi posición totalmente positiva de días atrás, ha evolucionado en una más bien pesimista. He vuelto a añorar aquello, que nunca he llegado a tener. He vuelto a sentir, que cada vez que me acueste, voy a abrazar mi almohada mientras espero que llegué algo que quizás no vaya a llegar nunca. Intentaré recordar el olor, de algo que jamás he olido nunca, pero que en mis sueños no hago más que imaginar. Ahora me doy cuenta de que estoy en el mismo punto de salida de siempre, quizás con las ideas más claras que nunca, pero sin saber cual es la casilla a la que quiero ir, y donde esta aquello que espero, o si en verdad espero algo y no es más que un dulce sueño. La importancia que tiene en mi vida la suavidad del viento que me empuja, ese viento amigable que representa a aquellos que están junto a mi, es algo que he llegado a comprender. Ese viento es lo que pienso por ahora que es mi único tesoro, lo único que tengo a mi favor. Ahora, quiero seguir teniéndolo cada vez más junto a mi, pero a la vez quiero obtener algo más que sea también mi tesoro. Miró atrás y veo ese camino fijo, por el que tantas veces he caminado, y al que ahora no quiero volver a retornar. Hoy han vuelto aquellas dudas a mi conciencia, algunas las he tachado, otras las guardo por si algún día debo formalizarlas. He ido recordando lo que era para mí antes este sentimiento, ahora pienso casi lo mismo que antes, solo que pienso en algunas ocasiones esos pensamientos solo son espejismos de este. El deseo es algo presente en estos espejismos llamados sueños, algunas veces son el principio de algo, otras veces solo aquello que mi mente necesita imaginar, algo deseoso, pero que no es nada más que carnal. No se cual será el objetivo que vaya a tomar desde ahora, no se como plantearé las nuevas dudas, solo sé que añoraré aquello que deseo tener hasta el día que más próximo esté de tenerlo, y que hasta entonces, y desde entonces, no dejaré que el único tesoro que poseo se esfume, ya que sin este ya no tendría sentido tener otro.
Una dosis de relax, por favor...
Que estresantes pueden llegar a ser los días de exámenes. Sin ir muy lejos, el lunes tuve un examen práctico de dibujo técnico, con el “incomprendido” de nuestro profesor, Isidro. Este no me fue nada mal, lo que espero que se refleje en la nota. Luego, he tenido hoy martes (o ayer ya que ya son las doce cuando escribo esto) he tenido el examen “teórico-practico de lengua y literatura. Encima, mañana tengo el examen del libro de lectura “Anillos para una dama”, otra vez con nuestra profesora de lengua castellana, Amelia (miss simpatía). Encima se me acumula trabajo y se me reducen las ganas de trabajar. Por lo demás, diría que mi vida continua su curso, sin demasiadas mareas, pero con algún que otro problemilla con el “viento”. Con lo de viento me refiero a problemas con otras personas: Como primer punto, y se podría decir que es el más común de todos, problemas con mis profesores: No volveré hablar de Amelia, ya que su mala ostia continua parece que puede llegar a desaparecer momentáneamente; tampoco criticaré la PÉSIMA forma de explicar de Isidro, el cual ya he mencionado antes; no me voy a meter con la persona que tiene como oficio sacarnos a los alumnos de quicio (nuestra “querida” profesora Antonia); pero eso si, la que no se salva de que la mande a la mierda un día de estos es mi tutora, profesora de filosofía y, también, para mi desgracia, profesora de Psicología (¿quien me mandaría coger esta optativa?). No soporto tener que verla todos los días excepto los jueves (¡gracias a Dios!). Tampoco soporto su pésima forma de explicar, y ese tono “chulito” que emplea cuando le llevas la contraria. Madre de Dios que ganas tenía de desahogarme….AAAARGHHHH!!!! Como dice Albert, necesitamos unas vacaciones de 3 meses (o más) :P. Bueno, me voy a dormir, el sueño esta a punto de matarme dulcemente.
Recuerdos de la noche de los "muertos"
Buenas de nuevo, he tardado poco en escribir esta vez :P jejejejejejeje. En verdad, si me hubiese dado tiempo, en el anterior post quería hablar sobre la noche del domingo pasado. Por si no lo sabéis, era la noche de “Halloween” o como a mi me gusta llamarla “la noche de las animas”. Pues eso, que la noche del domingo la pasé en Alfara, en casa de mi amigo Agustín que preparó una fiesta bastante pasable. Tengo que reconocer como se curró la decoración aquí el amigo Agus, pero tengo que criticar sus “compras”… No pienso volver a tomar vodka “Tovaroff” y os aconsejo que vosotros tampoco lo toméis ya que su barato precio (3.50) no encaja con el dicho de “bueno y barato”, por que era peor que beberse una botella de alcohol de desinfectar. Por lo demás, la fiesta estuvo bastante bien. Conocí a nueva gente como a Noelia y Amparo, y pude conocer un poco más de lo poco que conocía a Pili (y sus "ellas" :P), Anabel y Borja (Kiba). Este último se merece un premio por venir directo del salón del manga a la fiesta, sin dormir nada. Por lo demás, éramos casi los de siempre: Agus, Nai, Ana Mª, Juanito, David y yo. Como siempre, será una de las otras noches y veces que todos nosotros no olvidaremos. Últimamente, me doy cuenta que mi sitio esta entre estos, que estos son mis amigos, que los echo mucho de menos y que, ojalá, aún yendo a cursos diferentes, la llama de nuestra amistad no se apague nunca. No quiero decir que mis demás amistades no sean tan importantes, pero es que con ellos me siento como si fuéramos una piña unida, inseparable, y en la que corre la amistad por ella, fluye tan rápido, que solo podemos darnos cuenta de ella a través de nuestros recuerdos… espero que los demás piensen lo mismo que yo, y no me odien :P.
Reescribiendo
Tengo que reconocer que soy bastante perro...Tantas horas enfrente del ordenador y nunca me pongo a escribir ningún post… espero que desde ahora lo haga más a menudo. Cuando escribí el último post ni siquiera había empezado las clases, a las que voy regularmente de 15:15 a 21:00. Ahora ya no voy con los mismos compañeros de siempre, ahora nos hemos separado, y yo, desgraciadamente me he tenido que quedar por la tarde, lejos de ellos, y añorando aquellas clases en las que estábamos todos juntos. Por suerte (o desgracia para otros), los veo los lunes y miércoles por la tarde, ya que vienen a las clases “optativas”. Así es que también voy junto a Dani y Juanito a Psicología, cuya profesora es mi actual tutora. Me pondría a “describirla” de una forma no muy simpática, pero no lo haré, ya que no me apetece demasiado, y tengo poco tiempo. Para ser exactos no tengo tiempo alguno, ya que aún me tengo que duchar y hacerme la comida, y sigo aquí, enfrente del ordenador, así que me iré antes de que sea demasiado tarde… YA volveré a escribir, y para entonces si que me meteré un “poquito” con la Profesora de Psicología y de Filosofía, o lo que es lo mismo, la tutora de mi clase, 1º de Bachillerato C.