Un cambio repentino
Mi existencia da giros de 360 grados continuamente, en los que recojo más motivos para desesperarme. Desde la tarde del jueves (la que pase, para variar, en el instituto), he estado sintiendo como mi ánimo se hundía tan rápido como se esfumaba la “limpia” etapa de mi vida que estaba experimentando el último mes y medio. Ya el día acabo bastante cargado, y el viernes todo fue empeorando. Mi ánimo se hundía más y, por momentos, notaba como la rabia invadía mi cabeza mediante gritos de desesperación e ira. Pero, hoy el rumbo ha cambiado repentinamente. Mi enfado se ha ido esfumando, o mejor dicho, se ha ido transformando de una forma extraña en una tristeza que ha ido profundizando poco a poco. Ahora, es cuando más notó que está a llegado al punto cumbre, donde nada puede impedir que esta influya en todos mis pensamientos. Mi posición totalmente positiva de días atrás, ha evolucionado en una más bien pesimista. He vuelto a añorar aquello, que nunca he llegado a tener. He vuelto a sentir, que cada vez que me acueste, voy a abrazar mi almohada mientras espero que llegué algo que quizás no vaya a llegar nunca. Intentaré recordar el olor, de algo que jamás he olido nunca, pero que en mis sueños no hago más que imaginar. Ahora me doy cuenta de que estoy en el mismo punto de salida de siempre, quizás con las ideas más claras que nunca, pero sin saber cual es la casilla a la que quiero ir, y donde esta aquello que espero, o si en verdad espero algo y no es más que un dulce sueño. La importancia que tiene en mi vida la suavidad del viento que me empuja, ese viento amigable que representa a aquellos que están junto a mi, es algo que he llegado a comprender. Ese viento es lo que pienso por ahora que es mi único tesoro, lo único que tengo a mi favor. Ahora, quiero seguir teniéndolo cada vez más junto a mi, pero a la vez quiero obtener algo más que sea también mi tesoro. Miró atrás y veo ese camino fijo, por el que tantas veces he caminado, y al que ahora no quiero volver a retornar. Hoy han vuelto aquellas dudas a mi conciencia, algunas las he tachado, otras las guardo por si algún día debo formalizarlas. He ido recordando lo que era para mí antes este sentimiento, ahora pienso casi lo mismo que antes, solo que pienso en algunas ocasiones esos pensamientos solo son espejismos de este. El deseo es algo presente en estos espejismos llamados sueños, algunas veces son el principio de algo, otras veces solo aquello que mi mente necesita imaginar, algo deseoso, pero que no es nada más que carnal. No se cual será el objetivo que vaya a tomar desde ahora, no se como plantearé las nuevas dudas, solo sé que añoraré aquello que deseo tener hasta el día que más próximo esté de tenerlo, y que hasta entonces, y desde entonces, no dejaré que el único tesoro que poseo se esfume, ya que sin este ya no tendría sentido tener otro.


0Escarabajos pensaron
Publicar un comentario
<< Home