Quiero volar
Siento escalofríos que recorren todo mi cuerpo. Acurrucado en mi cama, observo los charcos de lágrimas sobre esta. En silencio, intento pedir auxilio, pero mi lengua se siente torpe y totalmente inútil. Poco a poco, todo el calor se marcha de mi cuerpo, y solo queda esto, lo que siento.
Hoy me has mirado, y al fin he conseguido sonreír. Al menos, han sido un par de minutos. Me has dejado llorar junto a ti, y tu olor llenó todo mi interior. Mis ojos fueron vendados con tu bella sombra, y tapados mis oídos por tus delicadas palabras. Desorientado, comencé a nadar como un pez, entre las olas de mis sábanas. Pena que no sepa hacerlo bien, y tengas que venir a socorrerme. De tantas veces que me has salvado haciéndome el boca a boca, he acabado añorando tus labios. Y ya no puedo salir del océano de tristeza que me rodea. No si tú no me arrancas de él.
Y, aunque sea el enfermo, desearía cuidarte. Sí, porque mi inestabilidad emocional podría ser la dosis de dañina pasión que necesita tu rojizo corazón. Y porque nunca colores tan vivos me habían invadido. Pinto felicidad, pues carezco de ella. Debido a que necesito junto a ti estar, coloreo los días en los que me gustaría amarte.
Ops. Sí. Mierda. Te quiero esta jodida vez…

