6.02.2007

No dead

Perplejo por las palabras que los demás pronuncian sin reparo. Intentando asimilar lo asimilable, y llegando a cero conclusiones. Eso es lo que hago mientras me preguntan los que me desconocen, porque he abandonado todo mi pasado. Reflexiono sobre ello, pero no buscando la respuesta verdadera, sino aquella excusa que me permita continuar hacia delante. Si me diese cuenta de que cometí un error, me quedaría estancado en el presente, sin poder retornar al pasado ni avanzar hacia el futuro.

Discutí con aquellos que llamé a amigos, y uno a uno se fueron marchando, hartos de mi egocentrismo y mi inestabilidad emocional. Les mataba con mi ira, les resucitaba con mi cariño, pero es te marchitado, acabo dejándolo todo en el cementerio. Es el único lugar que me queda, para visitar mis recuerdos.

Es como si me pasase el día correteando entre tumbas, dibujando sobre las lápidas y saltando desde los cipreses. Me gustan estos árboles, por su elegancia para vestir diariamente de luto, y sin embargo no parecen muertos como lo que les rodea. En cambio yo no tengo ese estilo para elegir mis vestimentas, y me ponga lo que me ponga, adopte la actitud que sea, sigo pareciendo muerto, vagando entre mis recuerdos, sin querer sacarlos de sus tumbas no vaya a cometer un sacrilegio.

No, no estoy solo. Hay más gente que visita este lugar, y habla conmigo, y no creo llevarme con ellos nada mal. Sin embargo, las palabras se las lleva el fantasmagórico viento, metiéndolas dentro de los ataúdes entreabiertos.

Es cuando llega la noche, cuando el último visitante tardío abandona el cementerio, cuando me quedo allí, como cada noche, relatando mentalmente mis peores cuentos a mis más fieles lectores: mis sentimientos. Y cuando descubro que estoy haciendo un soliloquio, me miro en el reflejo de la iluminada lápida por el resplandor de la luna, y me veo, solo. Al menos estoy quieto, pues no tengo que buscar pañuelos con los que secar mis lágrimas, como hacía antaño, cuando te amaba.

2Escarabajos pensaron

Anonymous Anónimo susurro...

Qué difícil es desprenderse del pasado y comenzar de nuevo, con nuevas ilusiones y esperanzas que no empañen una y otra vez el futuro... sentirse vacio y sólo y continuar con el día a día es tan duro...
Me encanta tu texto Chema :)

11:26 p. m.  
Blogger hkron1kl3z susurro...

Gracias Raquel ^^

12:25 a. m.  

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