2.17.2006

Noche en los cuartos de baño

{Almodóvar & Mc Namara – “Suck it to me”}

La barra llena de decenas de botellas de whisky. La mitad de los cubatas se caen al suelo antes de llegar a la boca de sus propietarios, mientras las notas graves de los instrumentos hacer vibrar los tímpanos de la multitud. Las voces de las cantantes y componentes de uno de esos extravagantes grupos de la época, resuenan en el local, mientras la gente corea a gritos trozos de las melodías. El humo flota chocando contra el techo y inunda el ambiente, muy cargado en todo momento. Fuera, a la entrada, continúa acercándose gente con ganas de diversión, mientras una de las personajes que trabajan aquí les permite o no pasar.
Y ahí estoy yo, junto a ti. Abrazado desde atrás, soplando tu cuello mientras tu pelo acaricia suavemente mi nariz. El alcohol parece ya haberme despertado todos mis sentidos y me aviva aún más, convirtiendo mis caricias en más constantes y atrayendo mas tu cuerpo junto al mió con mi brazo, apretándote cariñosamente el vientre. Mientras, miramos al escenario, donde esta la acción y nos dejamos llevar por esa música que aunque no es de tu gusto no te acaba de desagradar, ya que una noche es una noche.
Cuando acudo a repostar el depósito con otra copa, otro grupo sube al escenario y tocan más temas, que, un poco interesada, observas y escuchas, poco acostumbrada a acudir a tales eventos.

{Alaska y Los Pegamoides – “Horror en el hipermercado”}

Te giras de vez en cuando a buscar mis labios con los tuyos, y yo no me contengo, aunque esquivo alguno de forma instintiva, lo que te hace que con mayor fuerza y deseo te lances a besarme. Termino de acabarme la copa rápidamente, mientras me coges de la muñeca y estiras de mi, sin soltarme pasando entre la jauría de fieles seguidores del grupo, cuyo nombre ya es muy repetido en la radio. Consigo alcanzar la barra para depositar mi vaso vacío, y nos detenemos a saludar a un conocido que nos corta el paso. Lo más pronto posible nos escaqueamos de él y continuamos hasta la entrada de los servicios.

{Parálisis Permanente – “Autosuficiencia”}

Entramos en el de hombres, como la mayoría de veces, y buscamos en el que menos cerdadas hayan dejado. Papeles tirados en algunos e inmensos charcos en otros. Parece un milagro conseguir encontrar uno que este completamente vacío, pero nos alegramos de tener esa suerte. Paso yo primero, y tu cierras la puerta al entrar. Me acaricias en pelo mientras me quitas la coleta y estiras de mi enredado cabello y con tus dedos a través de el me acaricias la nuca. Yo deposito mi mano sobre tu cintura y subiéndola hacia arriba levanto levemente tu camiseta, notando tu cálida piel recibiendo mis caricias. Tu mano en cambio esta acariciándome el pecho, como sosteniéndote sobre él, y yo te empujo hasta que suavemente chocas contra la pared, apoyándote para hacerme más fácil la tarea. Trabajo para demostrarte cuanto siento por ti, y que es lo que me apetece y quiero que sepas. Mis labios se separan de los tuyos para recorrer tu cuello, del que tengo que quitar tu cabello que me impide la exploración, y tú te dejas hacer, sujetándote solo un poco en mi cintura mientras suspiras profundamente. Tu tacto me parece tan agradable, que me extraña que sea simple piel, y no un tejido más delicado o diferente, como un fino plástico.

{Aviador Dro – “La chica de plexiglás”}

Y luego volvemos a besarnos, intensamente, cada vez más y más. Oímos entrar a alguien en el retrete que esta situado a nuestra derecha, y oímos sonidos que nos distraen y te hacen poner tu mano sobre mi boca para que las carcajadas que llegan a mi boca no salgan de esta disparadas. Pero, a pesar de los ruidos incómodos, continuamos demostrándonos nuestro cariño y afecto, o como lo quieran llamar. Queda una larga noche para los dos, encerrados en unos wc, qué típico, y a la vez parece imposible que tantos sentimientos puedan estar en un lugar tan poco atractivo. Pero lo importante no es el lugar, sino la compañía.
Hay sueños que se cumplen, y no puedo creerlo a veces. Esta noche, cuando todos los grupos recojan sus instrumentos y la gente abandone el local, volveremos en taxi, abrazados, queriéndonos, diciéndonos dulces cosas al oído, y tararearas una de las canciones escuchadas, con tu dulce voz que solo yo he escuchado. Y al llegar a casa, me quitare la pintura de los ojos, y te habré demostrado que aunque pienses que hay que ser realista, hay sueños y pensamientos que aunque se expresen entre copa y copa, y beso y beso, valen la pena que existan y se vivan, como ocurría en la gloriosa movida de los 80. Vivamos nuestros sueños juntos, y busquemos el momento idóneo para vivir y querernos.

{Décima Víctima – “Tan Lejos”}

1Escarabajos pensaron

Blogger Driadas susurro...

Bonito blog,

Saludos¡

8:01 p. m.  

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