Noche en los cuartos de baño
{Almodóvar & Mc Namara – “Suck it to me”}
La barra llena de decenas de botellas de whisky. La mitad de los cubatas se caen al suelo antes de llegar a la boca de sus propietarios, mientras las notas graves de los instrumentos hacer vibrar los tímpanos de la multitud. Las voces de las cantantes y componentes de uno de esos extravagantes grupos de la época, resuenan en el local, mientras la gente corea a gritos trozos de las melodías. El humo flota chocando contra el techo y inunda el ambiente, muy cargado en todo momento. Fuera, a la entrada, continúa acercándose gente con ganas de diversión, mientras una de las personajes que trabajan aquí les permite o no pasar. Y ahí estoy yo, junto a ti. Abrazado desde atrás, soplando tu cuello mientras tu pelo acaricia suavemente mi nariz. El alcohol parece ya haberme despertado todos mis sentidos y me aviva aún más, convirtiendo mis caricias en más constantes y atrayendo mas tu cuerpo junto al mió con mi brazo, apretándote cariñosamente el vientre. Mientras, miramos al escenario, donde esta la acción y nos dejamos llevar por esa música que aunque no es de tu gusto no te acaba de desagradar, ya que una noche es una noche.
Cuando acudo a repostar el depósito con otra copa, otro grupo sube al escenario y tocan más temas, que, un poco interesada, observas y escuchas, poco acostumbrada a acudir a tales eventos.
{Alaska y Los Pegamoides – “Horror en el hipermercado”}
{Parálisis Permanente – “Autosuficiencia”}
Entramos en el de hombres, como la mayoría de veces, y buscamos en el que menos cerdadas hayan dejado. Papeles tirados en algunos e inmensos charcos en otros. Parece un milagro conseguir encontrar uno que este completamente vacío, pero nos alegramos de tener esa suerte. Paso yo primero, y tu cierras la puerta al entrar. Me acaricias en pelo mientras me quitas la coleta y estiras de mi enredado cabello y con tus dedos a través de el me acaricias la nuca. Yo deposito mi mano sobre tu cintura y subiéndola hacia arriba levanto levemente tu camiseta, notando tu cálida piel recibiendo mis caricias. Tu mano en cambio esta acariciándome el pecho, como sosteniéndote sobre él, y yo te empujo hasta que suavemente chocas contra la pared, apoyándote para hacerme más fácil la tarea. Trabajo para demostrarte cuanto siento por ti, y que es lo que me apetece y quiero que sepas. Mis labios se separan de los tuyos para recorrer tu cuello, del que tengo que quitar tu cabello que me impide la exploración, y tú te dejas hacer, sujetándote solo un poco en mi cintura mientras suspiras profundamente. Tu tacto me parece tan agradable, que me extraña que sea simple piel, y no un tejido más delicado o diferente, como un fino plástico.{Aviador Dro – “La chica de plexiglás”}
Hay sueños que se cumplen, y no puedo creerlo a veces. Esta noche, cuando todos los grupos recojan sus instrumentos y la gente abandone el local, volveremos en taxi, abrazados, queriéndonos, diciéndonos dulces cosas al oído, y tararearas una de las canciones escuchadas, con tu dulce voz que solo yo he escuchado. Y al llegar a casa, me quitare la pintura de los ojos, y te habré demostrado que aunque pienses que hay que ser realista, hay sueños y pensamientos que aunque se expresen entre copa y copa, y beso y beso, valen la pena que existan y se vivan, como ocurría en la gloriosa movida de los 80. Vivamos nuestros sueños juntos, y busquemos el momento idóneo para vivir y querernos.
{Décima Víctima – “Tan Lejos”}


1Escarabajos pensaron
Bonito blog,
Saludos¡
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