7.06.2005

Gritando

Las personas no sabemos respirar bien. Por eso contenemos más aire del necesario en nuestro cuerpo. Nos hinchamos e hinchamos, y notamos la presión del aire forzándonos. Algunos, de contener tanto aire, se mueren ahogados, y una pequeña lágrima sale de sus ojos. Otros expulsan ese aire contenido de formas diferentes. Yo gritaré esta noche fuertemente, expulsando todo ese aire, con los ojos cerrados y sintiendo mi cuerpo vibrar. Le echaré al viento todos mis últimos comportamientos de cobarde, y esos sentimientos de culpabilidad que no me dejan seguir. No se entenderá el nombre mencionado por la intensidad con la que lo pronunciaré. Mis venas se hincharan de tanta fuerza acumulada en mi garganta, y después de que la ira inunde el eco de la montaña, la tranquilidad vendrá con el silencio de las aves. Así, por fin, un extraño insecto tendrá espacio en mí para poder entrar, desgarrándome la boca, arañando mis entrañas, devorando mis órganos. Pero el dolor y la tristeza se habrán ido con la ira, y podré sonreír, para luego vivir. Vivir para sufrir. Dormir para morir. Esta noche, tardaré en acostarme. Besos desde la cima, antes de caer.

0Escarabajos pensaron

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