Conte de Fallas
Mi cuento de fallas ya esta escrito, y se ha escrito en las más finas hojas del recién amanecido cielo de la gran capital valenciana. Han sido unas fiestas muy importantes para mi, mis primeras fallas en Valencia las veinticuatro horas del día, por lo que muchas cosas han cambiado: No estaba dependiendo de mis padres excepto para pedir dinero (el cual también me han otorgado sin rechistar); durmiendo en casa de mi abuela con llaves propias y sin límite de hora; mis primeras fallas con Félix, uno de mis mejores amigos y mi amigo de siempre, con el cuál solo he ido una vez en fallas anteriores, y fue a la cremà de Bétera; también han sido las primeras con mis compañeros de siempre, y con algunos nuevos, y también con los amigos de Serra. En pocas palabras han sido unas fallas geniales, llenas de diversión y de anécdotas que ahora rondan por la memoria de varios de nosotros. Me he sentido raro viviendo unas fallas muy diferentes a las de hace un año, ya que en aquel año las salidas eran acompañadas por mi hermano y dos amigos suyos italianos, por mis padres o incluso una vez, por una de mis grandes amigas de aquel entonces, con la cual, ya casi nuestros argumentos por no podernos ver, o nuestras propias conversaciones me dejan tan vacío como siempre. Este año no. Este año he estado con personas las cuales me hacen sentir muchas cosas buenas, unos sentimientos que me agradan y que mi cuerpo y alma me agradece. Esas personas amadas, amigos, familiares, colegas y personas más especiales que otras, todo ese conjunto, todo ese grupo de personas con las que he pasado aunque sea un minuto en mis fallas, ahora pertenecen a una o varias de las hojas del cuento de fallas que mi memoria ha escrito en mi corazón. El primer día fue el que menos pensaba que daría de si, pero aún así fue también especial: en el conocí a una amiga de Ana Mª y Naiara, Cris, y a su novio Oscar (al cual ya conocía un poco del instituto) y a un amigo de ambos que se llamaba Edu, el cual coincide en ir también a bachillerato artístico como yo ;). Luego también conocí a las amigas de una de las mejores personas que he conocido en clase durante este curso (y que no es Fernando): Sandra. Ella fue otra de las personas con las que he compartido mis fallas, ya que también estuvo conmigo la noche de la famosa “Nit de Foc”. Bueno, eso que conocí a sus amigas, las cuales son Amparo, Raquel y Mari Carmen (la que además veranea en mi pueblo). Las tres son chicas fabulosas y super simpáticas además de muy majas, con las que me gustaría coger más confianza y luego como consecuencia, amistad. El día acabo pronto, y regrese a mi guarida por aquellos tres días. Luego, al día siguiente me tocó vivir toda la tarde con el recién llegado Félix, con el cuál fui a casa de mi hermano a hacernos la “bebida” (no mucha XD). Luego, toda la noche junto a mis amigos de Serra, paseando por la noche valenciana de Fallas, y esperando a mi amiga Tamara, con la que al final no pudimos hacernos. Pero aún así el día acabo bien, con más anécdotas, pero menos que las del día siguiente. Esa noche fue la “NOCHE”, fue el gran final a unas fiestas tan estupendas, y con gente tan especial como lo son el ya mencionado Félix, Jordi, Hugo, Fran, Manu, Santi, Vercher, Omar y amigos suyos, Esther y Rosa (lo poco que estuvieron), Sandra y sus ya mencionadas amigas, y aquellos a los que me crucé y con los que estuve los minutos que fuesen. Esa noche, que acabó con el dulce amanecer de Valencia visto desde el río por el resto del grupo que quedaba, fue una dulce guindilla final, un toque maestro que “alguien” nos otorgo para que no olvide ese primer gran contacto con la vida que espero que sea de mi en un futuro. Ahora, revivo mi Conte de Fallas, mientras espero que en esta Semana Santa y las siguientes fiestas de Pascua, vaya a escribirse un libro igual, lleno de amistad, sueños, risas y con un dulce a amor con menta, para que me deje ese gusto sabor en la boca. Besos, y dulces sueños de Pascua ;)


0Escarabajos pensaron
Publicar un comentario
<< Home