2.28.2005

Noches de recuerdo

Recorto fotocopias de dibujos para luego ponerlas en la saturada pared de mi habitación, mientras recuerdo con melancolía la noche de ayer. Me he dado cuenta que una noche que tenga una cierta importancia en tu vida, sea triste o una noche inolvidable por buenas razones, incrusta una semilla en tu mente, la cual cada vez que crece más, inunda tu mente de recuerdos y de melancolía, mucha melancolía. Es en estas noches cuando uno esta triste, recordando el pasado y todo aquello que se ha perdido entre las sabanas de este, y pensar que al día siguiente habrá que volver a levantarse pronto para marchar al instituto, y luego comenzar a estudiar para los cercanos exámenes. Ahora retornan a mi memoria viejos recuerdos, como la primera fiesta de cumpleaños que celebre en la casa en la que resido actualmente, en la que nevó y la que celebre con tres antiguos compañeros de clase con los que ni me cruzo, aunque si lo hago tampoco les dirijo palabra alguna. También viene repentinamente a mi memoria el día de la fiesta de despedida de mi hermano de hace tres años, otra noche que dejo una semilla en mi interior que aún a veces abre brecha en mi, sobretodo ahora que él ya no esta frente a mi todas las noches, y no esta durmiendo en la habitación de el pasillo cada mañana cuando me despierto. Vivir junto a él es algo que añoro bastante, ya no hablo con él todas las mañanas recién despertado y comentarnos cosas sobre las aficiones que compartimos. Aún así mantengo una relación muy sólida con él, pero tampoco es que nos veamos mucho (algún día entre semana y un fin de semana si otro no), pero aún así siempre esta el teléfono y el glorioso fenómeno llamado Internet. Pero eso no es lo único que recuerdo, también ahora recuerdo la marcha de muchas amistades que he tenido, aunque eso es normal en el proceso de la vida, pero que a veces duele sin que te des cuenta. Duele por que pierdes a alguien con el que compartías momentos, con el que has pasado una época de tu vida, aunque haya sido de un solo un año, pero ha sido así. Ha habido muchas personas así en mi vida, y aún me hablo con alguna, como hago ahora mismo con una que llego a ser mi mejor amiga, y con la cual cuando hablo últimamente por el Messenger es para acabar discutiendo sobre opiniones contradictorias, y las que ya no me tomo con nada de interés ni me importan demasiado. Pienso que la vida que llevo no es para nada perfecta: bebo cuando salgo y hago otras cosas “insanas”, pero la verdad es que pienso que es normal: Ahora estoy en una época de “desparrame” junto a los amigos, en las que todos los días rechazas y aceptas cosas y ofrecimiento, y una época que dentro de unos años recordaré con melancolía como recuerdo yo ahora mis cursos de primaria y mis 4 añitos haciendo la educación secundaria (ESO). La vida es así, un día vives una cosa y al día siguiente tienes un recuerdo más, y luego al largo tiempo pierdes algunos de esos recuerdos, que acumulados y sin ya mucho significado en tu vida son rechazados por tu mente, y acaban olvidados o en los recuerdos de alguien al que si le otorga algo ese recuerdo. A veces, es bueno parar de vivir experiencias, y reunirse con los amigos de siempre, o con los nuevos, para ir recordando lo ya casi olvidado y lo recién vivido, reflexionando y meditando al respecto. Quizás, eso haga yo dentro de un tiempo con Fernando y las demás personas con las que pasé la noche de ayer en Burjassot, en la casita de mi tron. Todos ellos (Rafa, David, Gayuto, Laura, Fermina, Evo y Lucia) junto a Fernando fueron la compañía perfecta para vivir una buena noche más de desparrame, típica en la vida de la juventud de este comienzo de siglo y milenio. Espero cultivar más amistad y confianza con ellos, y así vivir más experiencias dignas de recuerdo, que quizás reflexionare algún día en esta misma bitácora, la cual espero seguir renovando, para que sea como un libro o diario que me ayude a recordar cuando lo necesito. Ahora recuerdo gracias a ella la sensación vivida días después por lo ocurrido en el cumpleaños de Jordi, pero aún así he decidido seguir viviendo, con un poquito de autocontrol y con cabeza, pero vivir, así los recuerdos me ayudaran algún día a conseguir mi sueño de escribir un libro, o quizás, una novela gráfica. Como no necesito comentar nada al respecto, voy a terminar este post con un reconocimiento a mi hermano, con el cual quiero vivir (como siempre) nuevas experiencias, y con el que necesito sentarme un día a recordar días y noches como la expuesta en su bitácora, http://vuchuu.blogspot.com, sobre un viaje a Mataró que ambos realizamos. Saludos dedicados especialmente a mi hermano, persona cuya vida siempre se cruza con la mía y de lo que siempre me alegro ;).

0Escarabajos pensaron

Publicar un comentario

<< Home